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La chica perfecta.

Nunca me ha sucedido aquello del encuentro romántico por excelencia, pienso, más bien  en lugar de afirmar me lo pregunto. Vuelvo entonces  a clavar mis ojos en las letras de aquel cuentillo corto que tiene tantas razones, dice todo y no dice nada. Y en realidad lo que no dice es lo que interesa. Una de esas cosas  tan extrañas que sólo adquiere sentido cuando uno lo tiene enfrente, y más aún cuando lo ha vivido. De pronto uno recuerda aquel encuentro en el barrio de Harujuku en Tokio y se desprende de él, intentando extrapolar las palabras de Murakami. "Diciendo la verdad, ella no era tan guapa...  pero aun así, lo supe a 50 metros de distancia: Ella es la mujer 100% perfecta para mí".  Las palabras retumban en la cabeza y se separan, como si el cerebro intentara analizar y decodificar algo que es demasiado evidente, todo lo que queda en él siempre repite la misma oración;  la mujer perfecta... Entonces surge la pregunta.. ¿Existe la mujer perfect...

Criminal.

Caminas sin importar lo que llevas entre manos, la situación te ha acostumbrado a tenerla ahí. Inmóvil, recta y simplemente como instrumento de trabajo. Bajas con un bulto demasiado evidente y aunque quieres pasar desapercibido los colores y el tamaño de aquel paquete sólo hace evidente que llevas algo bastante grande. Todo parece correr perfectamente, abres los cierres e introduces la mano buscando el asa del instrumento, cuando al fin lo has alcanzado subes con fuerza y entonces se deja ver. Tan grande, tan imponente, tan normal ante los ojos de uno mismo y tan espectacular y sorprendente a los ojos del extraño, que se siente hasta privilegiado de observar una escena de tal tipo. Subes con fuerza y entonces se deja ver en un color grisáceo, la dejas en el suelo por un momento, la gente sorprendida pasa por delante tuyo, es inevitable girar la cabeza. Todas las miradas están centradas en aquel objeto y aunque todavía no está completo, igual llama la atención. Coges el estuche...

Anécdotas de elecciones próximas.

Uno de los temas que serán discutidos durante los próximos meses será, invevitablemente, las elecciones presidenciales que se avecinan, en las cuales tenemos a  4 candidatos  postulados Enrique Peña Nieto(PRI-PVEM), Josefina Vázquez Mota (PAN), Andrés Manuel López Obrador (PRD-PT-MC) y Gabriel Quadri (Nueva Alianza)   El motivo de mi entrada en esta ocasión, es acerca de la curiosa estrategia de la que sin saberlo hemos sido parte los que poseemos acceso a Facebook o Twitter o cualquier otra red social. En la que circulan todo tipo de fotos, comentarios y desprestigios ante el candidato del PRI. Aunque también existe hacia los otros candidatos es apreciado por este servidor (y por lo tanto es sólo una visión parcial del asunto) que abundan más acerca del apadrinado por Salinas. Mi voto es libre y secreto, y valiéndome de la expresión de que es libre, me siento con la libertad de decir que hasta la fecha no tengo claro por quién votar.  Nunca he sido asiduo a...

De lo banal a lo significante.

Una cerveza siempre es buena para pensar y estando entre amigos siempre es mejor, la barrera entre lo banal y lo significante es la indiferencia. Es más simple de decir que de comprender pero  de lo que trata la vida es de banalidades. De banalidades tan grandes que terminamos haciéndolas complejas. Buscamos respuestas debajo de las piedras, interpretamos o malinterpretamos gestos y actitudes, nos comunicamos o creemos hacerlo y sobre todo buscamos sentido a nuestra vida. Lo curioso que pasa con el ser humano es que es tan inteligente que se complica la vida. O quizá es tan estúpido que cree ser un erudito de la vida. Lo cierto es que todos sabemos nada acerca del todo. Viviendo y conviviendo, viviendo del mundo y no en él. Peleando por cosas  aparentemente sin sentido, insultando y rebajándonos por simples pedazos de papel, llorando por aquello que no logramos comprender o que mal comprendemos. Haciéndonos bolas y recriminándonos por lo que debería ser. En esenci...

Alegría Primaveral.

Empezó como un día normal, la gente se aglomeraba en las calles, los pasajeros abordaban sus transportes mientras el día soleado indicaba que no sería uno “normal”.  Caminé por la acera un poco agrietada por el paso del tiempo, y me dirigí hacia aquel lugar dónde me esperaba la bestia metálica que me llevaría hacia mi destino. La espera no fue larga, a pesar  de que mucha gente lo esperaba puede subirme en ella e ir hacia el centro de la ciudad. Pronto abordé a otra de sus compañeras bestias, me encontré ahí a un amigo, juntos emprendimos el viaje.  Charlamos por un rato, una llamada telefónica nos interrumpió; el agradable amigo contestó. Un preludio hecho canción llegó y de ella se desprendió  una frase que  rezaba así “Vamos a platicar, las cosas de los dos”.  El punto clímax llegó, con un diálogo muy típico de una pelea que concluyó con “lo hablamos en casa, te amo”. Lo que ocurrió a continuación no tiene ninguna relevancia en esta...

Nada.

Intento pensar, mil y un ideas fluyen por mi cerebro, asesinatos, un poco de filosofía, amor, suicidio, misterio, amor, naturaleza, absolutamente todo ya esta escrito. ¿Entonces cómo escribir algo que no este escrito? Este patético intento de hacer una historia no esta dando resultado, parece que quedará en sólo un intento. Aún así, algo me dice que debo escribir. Es un sentimiento extraño, no sé cómo se llamará mi próximo personaje, no sé que título tendrá mi próxima historia, es más; ni siquiera sé sobre que escribiré. ¡Ya lo intenté todo! Ya comí, me relaje, tomé una taza de chocolate, mis músculos están en absoluto reposo y aun así las ideas no son claras. Estoy a punto de darme por vencido mi musa me ha abandonado, señal de que las cosas andan mal, nunca había tenido tantas ganas de escribir y sin una maldita idea. A pesar de esto. Algo si es seguro. Cuando la inspiración llegue no estaré aquí sentado junto al ordenador, escribiendo algo que pueda pensarse sin sentido, algo tan ...

Sueño Interrumpido.

Eran minutos antes de las 11, cuando me fui a acostar, lo noche era fría, un tanto nostálgica y como cada noche, me tapé con aquella sábana de franela azul con cuadros de estampado, coloqué una almohada, me tendí de lado y casi en posición fetal concilie el sueño. Pasaron las horas  y, justo cuando soñaba que México había llegado a la final de un mundial sucedió. Desperté sin una razón aparente, no sabía a ciencia cierta que era lo que me provocaba este abrupto despertar, quizá era por que había mucho frío, o tal vez por que mi hermano mayor roncaba con un fuerte sonido -que haría despertar hasta al más pesado de los sueños-.Intente buscar respuestas, eran unos minutos después de las 3, me levanté y prendí el ordenador. Aún pensaba en buscar una respuesta a mi sueño interrumpido. Cuando de pronto aquellas palabras retumbaron en mi cabeza. En mi vida me habían dicho casi cualquier cosa. Inepto, pendejo, inmaduro, ignorante, sin futuro. Pero esas palabras y, sobre todo de qui...